Como durante el verano estamos expuestos de manera permanente al aire seco, que brinda el aparato, es importante saber que afecta nuestra salud, en especial las vía aérea superior e inferior.

Usualmente la temperatura del cuerpo humano suele ser de 36º grados ,por lo que el uso de los aires acondicionados por debajo de los 24°C, más la suciedad de sus filtros, generan problemas, en especial, otorrinolaringológicos.

Las enfermedades que pueden provocar el uso excesivo del aire, pueden ser las siguientes:

• Laringitis: que se manifiesta con disfonía (voz ronca) o afonía (ausencia de voz).

• Faringitis: dolor de garganta, problemas al tragar por la inflamación.

• Sinusitis: presión o dolor de cabeza, mocos detrás de la nariz y malestar.

• Crisis de rinitis: en personas alérgicas.

• Crisis de broncoespamos: en personas asmáticas.

En una entrevista con la doctora Dra. Stella Maris Cuevas, experta en olfato y presidente de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires, ella aseguró que el aire acondicionado no es quien genera la enfermedad, sino que se manifiestan por la presencia de un aire viciado, en donde están los virus o bacterias que circulan en ese aire, mucho frío o bruscos cambios de temperatura pueden favorecer estas afecciones.

Es entonces cuando el cuerpo debe amoldarse a la temperatura que el aire le brinda, teniendo en cuenta que el aparato “ambienta” con una temperatura agradable el lugar, no congela. Para eso, se debe pasar a modo ventilación cada dos o tres horas, o abrir puertas y ventanas cada tanto, para que el aire no sea viciado. Ante la falta de esa ventilación aparecen los problemas de salud.

El problema se agrava más si en el mismo lugar ya hay personas con problemas de infecciones respiratorias, porque de este modo la posibilidad de contagio aumenta, ya que es el mismo aire el que va recirculando. Y sí a esto se le agrega la presencia de agentes químicos provenientes de odorizantes o sahumerios, la situación empeoraría.

aire

7 Tips para que tengas en cuenta:
1- Acondicioná el ambiente con una temperatura de entre 24 y 27 °C.

2- Tratá de mantener la humedad del ambiente (para eso usar función ventilación).

3- Mantené los filtros limpios para evitar que se acumulen partículas alergénicas como pólen, ácaros o polvo doméstico.

4- Evitá cambios bruscos, cuando se sale del ambiente y se entra con el cuerpo muy caliente por haber estado al sol, encender el aparato y dejarlo a una temperatura no muy baja.

5- Mantenete hidratado.

6- Tené cuidado con los niños y las personas mayores porque su temperatura es por debajo de la normal, y les puede ocasionar enfriamientos.

7- Tené presente que cuando uno descansa, puede dormir con la boca abierta, y si lo hace con el aire acondicionado encendido, puede sufrir irritación de las vías aéreas, más aún en personas que tengan las defensas bajas.

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